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PROPOSITO DE ENMIENDA

Queridos amigos, compañeros y algún que otro seguidor que seguramente todavía queda.

No puedo sino pediros disculpas por haber tenido abandonada esta página durante tanto tiempo. No ha sido por falta de ganas, sino que a veces al día le faltan horas para hacer todo aquello que quieres.

A algunos de los que leíais asiduamente este blog os he ido encontrado por los caminos del trading en eventos y encuentros varios, y siempre me habéis animado a que no lo deje y siga con ello. No puedo sino agradeceros los ánimos y que hayáis puesto esa semilla en el subconsciente que me obliga a pasar a la acción.

Así que por la presente dejo constancia de que hago acto de constricción y proposito de enmienda y prometo volver a darle vidilla al blog.

Eso si, de momento es imposible que vuelva a hacer una crónica diaria, ni mucho menos. Pero si volver a la idea original del blog de ir reuniendo materiales y comentarios interesantes del mundo del trading y, en especial, de la técnica de lectura del precio y el volumen. Se ha producido importantes novedades y eventos en los últimos tiempos que la mayoría ya conocéis, pero no estará de más revisarlas desde mi personal punto de vista.

En fin, que vuelvo a la carga, espero que esta vez al menos durante una temporada. Espero y deseo que me acompañéis en la aventura.

Compañeros de Trading, nos vemos en los mercados.

UNA NUEVA EDICIÓN DE NEWTWORKING TRADING BCN. 21 DE NOVIEMBRE. BARCELONA

Ya tenemos convocada una nueva edición de nuestro evento favorito

NETWORKING TRADING BCN

Comer, beber y  hablar de trading,  tres necesidades que deberían estar en la base de la pirámide de Maslow, juntas y resueltas en un solo evento. ¿Alguién puede ofrecer algo mejor?

Y todo por 36 € por persona si se compra el ticket antes del 31 de octubre, 40 € si se hace más tarde. Eso sí, las plazas son limitadas dado el aforo del local.

Cada evento de NETWORKING TRADING BCN supone la posibilidad de compartir charla, tertulia, copas y platos con los ponentes y demás asistentes al evento, muchos de ellos traders del más alto nivel, y supone un privilegio irrepetible.

Este año ANA OLIVA, escritora, trader, periodista, nos hablará de sus últimas aventuras y experiencias entrevistando para su último libro de trading a los grandes traders patrios e internacionales. TED WALLER nos trasmitirá algunos de sus secretos y aquello que sólo puede hablarse en un evento en petit comite como el nuestro. Al igual que FERRAN FONT, todo un campeón mundial de trading compartiendo sus reflexiones sobre trading con los asistentes. Por cierto, todos ellos participan altruistamente guiados únicamente por su pasión por el trading y compartir esa pasión.

Más información en la página web del evento:

www.networkingtradingbcn.com

Y aquí os dejo un pequeño vídeo del evento del año pasado, par que os hagais una idea del ambiente y el lujo del evento.

!!!NO OS LO PERDAIS!!!

BARCELONA 21 DE NOVIEMBRE. 11 A 17 H.

OS ESPERAMOS A TODOS (los que quepan).

¿Manipulaque?… nada, ideas conspiranoicas.

Sin desperdicio el artículo que publica hoy Daniel Grasso en Elconfidencia.com: “¿Cómo influir sobre el debate público? 22 empresas del Ibex financian 11 ‘think tanks'”, en el que analiza cómo las principales empresas del IBEX se esfuerzan en financiar a los grandes creadores de opinión y argumentarios. Destaco estos párrafos (pero no os perdais las infografías):

“Marcar la agenda pública, influir en la política, alimentar el debate nacional. Así se podría resumir el (teórico) (el subrayado es mio) papel de los think tanks, laboratorios de ideas atraen los intereses de las mayores empresas del país. A pesar de que estas entidades no tienen en España el prestigio de las grandes organizaciones norteamericanas, los pesos pesados de la Bolsa las quieren tener cerca. Hasta el punto de que 11 de los 48 think tanks nacionales más importantes consiguen copar la inversión de 22 empresas del Ibex 35, según revela el análisis de los datos públicos de estas escuelas de pensamiento.

La Caixa, el Banco Santander y Telefónica apoyan a siete think tanks cada uno, convirtiéndose así en las empresas del Ibex más implicadas en este sector. Entre los ‘laboratorios de ideas’, los que más respaldo consiguen desde las grandes cotizadas son El Cercle de Economía y el Círculo de Empresarios. Esta información se sistematiza por primera vez gracias al rastreo realizado por Jaime González Capitel, estudiante FullBright en la Universidad de Georgetown y autor de Open Policy Research, y al análisis y la visualización de El Confidencial.

(…)

“La ciudadanía puede, con razón, mirar con desconfianza las vinculaciones entre los intereses económicos de un think tank y sus intereses políticos”, apunta por su parte Elena Costas, investigadora postdoctoral en el Departamento de Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona e integrante de Politkon, un proyecto independiente de académicos y profesionales de las ciencias sociales. Pero, explica, la relación no es mala de por sí: “Las grandes empresas no tienen intereses tan claros y coordinados como a veces podemos sospechar -las políticas de donación y financiación suele estar más guiadas por el deseo de tener una buena imagen-“. Además, “para las organizaciones menos independientes, como las dedicadas a la representación de intereses -es decir, los lobbies- sí existe una intencionalidad para convencer al público, pero cuando hay suficientes grupos compitiendo por la influencia en última instancia se consigue que el nivel del debate mejore”.

Pues nada mientras siga siendo una influencia “teórica” y la relación no sea “mala de por si”, aquí miel sobre ojuelas. Me quedo “mucho más tranquilo”.

Leer más:  Ibex 35: ¿Cómo influir sobre el debate público? 22 empresas del Ibex financian 11 think tanks. Noticias de España  http://goo.gl/58iKKL

UN ADELANTO III

Voy a ir publicando un adelanto de algo en lo que estoy trabajando para ir viendo como va y si queréis me dais vuestra opinión. Pero no voy a dar muchas pistas de quien es su autor.

Pero aun falta por contar una parte de nuestra historia.

Ahora las acciones están en manos del público. Poco a poco una parte del público empezará a vender, y luego otra, y otra. Y cada vez habrá menos órdenes de compra para atender esas ventas y/o sostener el mercado como ocurría durante la campaña alcista. Los profesionales, que han descontado la noticia del dividendo hace tiempo, venden cantidades importantes de acciones al descubierto. El precio empieza a declinar suavemente y poco a poco se empiezan a realizar solicitudes de aumento de los márgenes de garantía, razón por la cual más acciones salen a la venta de manos de aquellos que no pueden o no quieren aumentar sus márgenes. Cuando el precio ha descendido hasta un nivel atractivo para los inversores podremos ver una corrección de la caída propiciada por las compras de éstos, los que habían vendido en descubierto cierran también sus posiciones cortas y los directivos de la empresa es posible que realicen compras para la auto-cartera.

El público está perdiendo. Es decir, los especuladores aficionados que forman parte del público habrán comprado cuando los precios estaban subiendo y vendido durante la caída del precio. Y lo llamativo es que muchos de ellos habrán puesto en práctica esta ruinosa estrategia siguiendo los consejos de los brokers que les aconsejaban “comprad con las noticias y vended en las correcciones”.

Hemos descrito este panorama porque, se lo aseguro, operaciones parecidas se plantean y ejecutan prácticamente cada mes.

Si no entendemos como se diseña una campaña para interesarnos y sugestionarnos a la compra de unas determinadas acciones ¿cómo podemos pensar que seremos capaces de coordinar nuestras operaciones en el mercado con las de los profesionales? ¿cómo pretendemos comprar con los profesionales y vender con ellos?

Se suele decir que las acciones suben por su propia fuerza y caen por su propio peso. Salvo que sean soportadas. Creo que esto es cierto y por ellos es tan difícil entender porqué una determinada acción se mantiene activa durante mucho tiempo salvo que haya una poderosa razón detrás de ello.

Pero sigamos con la historia de nuestra acción. Uno a uno los especuladores van vendiendo la acción para tomar beneficios o para entrar en otras compañías. Las acciones moribundas no atraen a los especuladores. Es la compra o la venta persistente de títulos lo que crea actividad y genera demanda. Indudablemente en ese caso hay muchos pools y muchos operadores profesionales interesados al mismo tiempo en las acciones más atractivas, es decir, aquellas acciones en la que operan los profesionales.

La combinación ganadora para nosotros es operar en acciones en las que los profesionales estén activos, que tengan un importante apoyo de uno o mas bancos y sea un hecho notorio que sus beneficios están en alza. En ese caso nuestro principal problema será el “timing”, es decir cuando comprar y cuando vender.

Vamos a darle la vuelta a la situación por un momento.

Imaginemos que estamos mirando la escena desde bambalinas. Conociendo lo que se ve desde fuera y conociendo todo lo que se cuece detrás de la escena ¿alguien puede asombrarse de que el público esté siempre del lado perdedor? Se equivocan siempre. Los especuladores amateur se enfrentan a una de las tareas más difíciles que se puedan concebir cuando intentan vencer a las mentes mas agudas y afiladas de Wall Street que están detrás de todo esto. Los especuladores no pueden olvidar nunca el hecho de que los “insiders” normalmente están bien pertrechados de capital y son capaces de soportar pérdidas cuando lo estiman necesario.

En los mercados en liquidación, del tipo de los que se vieron en la segunda mitad de 1930, tanto el dinero inteligente como los grandes especuladores, todo el mundo en general, sufrieron mucho (salvo, claro está, los que se pasaron al lado bajista del mercado). Las maniobras para hacer subir una acción nunca se intentan en un mercado débil o bajista por los profesionales inteligentes. Ocasionalmente alguno intentará, y conseguirá momentáneamente, girar la tendencia para sacar algún beneficio limitado, pero en cuanto que como especuladores profesionales son conscientes de que tarde o temprano necesitarán que alguien les compre las acciones, siempre planean sus estrategias para aplicarlas en un momento en el que el mercado en general sea favorable, tanto desde un punto de vista  técnico como fundamental.

Un general en tiempos de guerra envolverá todos sus movimientos en el secreto más absoluto posible para sorprender al enemigo. Del mismo modo, el general de las finanzas planea sus tácticas de forma tal que el público y los demás operadores no puedan adivinarlas. Hablaremos mucho mas al respecto cuando entremos de lleno a explicar a fondo como interpretar las cotizaciones del mercado, pero ello no es óbice para advertir ya que esa es la clave para entender desde nuestro punto de vista lo que realmente pasa dentro . Los que actuamos comprando y vendiendo pequeños lotes de acciones debemos intentar adivinar lo que los profesionales están haciendo en realidad. Y no podemos saber cual es la intención de los “insiders”. Pero podemos ver sus órdenes en la cinta de cotización cuando las ejecutan. Por eso mi súplica a cada uno de ustedes es que no tengan opiniones personales, si no que dejen que sea la acción del mercado quien les diga qué está pasando. Profundizaremos en esta idea más adelante.

No se desanime si ha perdido dinero en el mercado. Prácticamente todo el mundo ha perdido durante 1929 y 1930. Muchos grandes especuladores perdieron todo lo que tenían y tuvieron que empezar de nuevo. Los pools se vieron forzados a liquidar sus posiciones con pérdidas, los bancos reclamaron sus créditos a diestro y siniestro y prácticamente solicitaron su liquidación.

Si no es capaz de soportar una pérdida con calma ¡no opere en los mercados! Este no es un negocio para personas que se desaniman fácilmente. Las pérdidas deben ser aceptadas, el problema es no limitarlas. Nadie puede pretender ser tan experto que nunca tenga pérdida alguna.

Empiece poco a poco y  siéntase satisfecho con unos beneficios razonables. Si desea usted experimentar con las teorías e ideas expuestas en este libro empiece a operar en lotes pequeños. No exagere o se verá sobrexpuesto. Este no es un consejo apetecible, lo se, pero los márgenes y el capital enturbiarán su juicio y confundirán su habilidad como operador. Cuando piense que está suficientemente familiarizado con los aspectos técnicos y puede interpretar los movimientos del mercados –  y sobretodo ¡pueda cortar las pérdidas rápidamente!- entonces, y solo entonces, podrá empezar a especular con paquetes más grandes de acciones. No es ningún demérito ser un pequeño especulador,  y de esa forma el mercado seguirá abierto para usted durante muchos años todavía.

Y otra cosa importante. La visión de todos nosotros está fuera de perspectiva dados los acontecimientos vividos durante la depresión y grandes caídas bursátiles de 1920 y 1930. Muchas de las actitudes mentales forjadas en dichos años necesitan ser reajustadas para los años venideros. Los principios más importantes que podrán encontrar en este libro son, según mi criterio, confiables, pero para ello nuestra mente debe mirar al mercado de otra forma. Debemos sintonizar nuestros poderes de percepción mirando a los años que vienen, y no empeñarnos en comparar cada aspecto con lo ocurrido en nuestro reciente pasado.

Surgirán nuevas condiciones. Nacerá un nuevo público para el trading. Como siempre el antiguo ciclo de grandes subidas y profundas caídas del precio volverá a ponerse en marcha. Veremos momentos de sobrecompra y dramáticos momentos de sobreventa. Y el público desinformado, el estúpido público, volverá a comprar cuando el precio esté alto y a vender cuando esté bajo. Volveremos a ver acudir a los especuladores a las casas de brokerage  para comprar  generosamente acciones a las manos fuertes de Wall Street en el momento incorrecto.

Es posible que la manipulación y maniobras del dinero inteligente requiera de la cooperación de un público nuevo y mayor, pero sus métodos seguirán siendo siempre los mismos.

Una última cosa y podremos girar página y entrar de lleno en el estudio de la lectura del mercado. Si usted no está dispuesto a estudiar, no está suficientemente interesado en investigar y analizar el mercado de acciones, le recomiendo encarecidamente que se convierta en un inversor a largo plazo, que compre buenas acciones y las mantenga, pues de otro modo su éxito como especulador será nulo.

UN ADELANTO II

Voy a ir publicando un adelanto de algo en lo que estoy trabajando para ir viendo como va  y si quereis me dais vuestra opinión. Pero no voy a dar muchas pistas de quien es su autor.

Primero, echemos un vistazo más detallado al Grupo Tres y disecionemoslo a fin de distinguir entre varios tipos de sus componentes. Los bancos de inversión (o cualquier organización bancaria que emite o adquiere acciones y bonos de quien necesita capital) es el productor y distribuidor. Como podemos ver, es como un sastre que vende los trajes que previamente ha confeccionado.

El fabricante de acciones y bonos puede utilizar de tanto en tanto otros distribuidores, vendedores especializados (pool operators), y puede utilizar cierto número de agentes de ventas para que vendan por él a lo largo del mundo. Con frecuencia cuentan con la ayuda de los brokers y su legión de agentes comerciales (customer’s men). Los operadores de pools acumula acciones cuando, según su criterio, están baratas, con la expectativa de venderlas luego al público a precios más altos.

Además de estos miembros del grupo de los especuladores profesionales, hay muchos operadores individuales muy importantes, que compran y venden acciones por su propia cuenta, que dependen de su propia financiación, habilidad y juicio para conseguir beneficios de sus operaciones de compraventa, por no decir nada de todas las otras personas que desempeñan funciones relacionadas con la especulación pero cuyas actividades no son objeto de nuestro estudio. Las ramificaciones del sistema de creación y distribución de acciones y bonos es probablemente el más complicado e intrincado de todos los sectores comerciales.

En algunas ocasiones al profesional se le denomina especialista.

Un fabricante de accesorios de baño puede necesitar conseguir capital con la que construir una nueva planta, pero antes de emitir más acciones llama al profesional de la industria financiera.  Este especialista puede aconsejarle que antes de lanzar una nueva emisión sería aconsejable contar con un mercado más activo en las acciones actuales de la compañía  para así poder colocar la nuevas acciones a un precio más alto. De esta forma, los planes se han elaborado de forma similar a los del fabricante en el lanzamiento de la nueva línea de producto, los accesorios de baño.

El profesional también puede ser llamado por un grupo de suscriptores de una gran cantidad de acciones de una compañía que desean vender sus acciones, pero que no pueden hacerlo simultáneamente sin hacer caer el precio de la acción. El profesional se encargará de vender estas acciones al público, y el encargo de sus clientes puede ser que estos obtengan un determinado precio medio por sus acciones.

Un determinado número de profesionales puede actuar conjuntamente -formar un pool- con la intención de adquirir una cantidad de acciones con la idea de que luego podrá distribuirlas al público a un precio mayor.

Una compañía puede querer conseguir el control de otra compañía mediante la adquisición de sus acciones en el mercado abierto. Puede que necesite, por ejemplo, solo 50.000 acciones para tener una mayoría de control. Para ello pueden contratar a un profesional que actúe como agente de compra. Pero en ese caso su táctica será la contraria a la anterior. Se tratará de comprar barato en lugar de vender caro. Así que su estrategia servirá para hacer bajar el precio de la acción y así convencer al público que las venda.

Hay muchos ejemplos que justifican la existencia de los profesionales. Lo que debemos tener siempre en cuenta es que el negocio de la comunidad financiera profesional es vender acciones al público. Que siempre hay un propósito detrás de cada operación de un profesional, que puede ser simplemente una campaña en su propio beneficio o puede ser un calculado plan para captar capital para la industria.  En cuanto tengamos claro que los profesionales nos ven como sus clientes en lugar de como sus socios podremos entender a que debemos enfrentarnos para obtener beneficios especulando con acciones o, incidentalmente, invirtiendo en acciones.

Pero volvamos un momento atrás para que veamos los métodos con los que el profesional puede alcanzar sus fines.

Asumamos, a título de ejemplo, que uno cuántos de nosotros creemos que la acción ordinaria de Amalgamated Motor Car Company está barata al precio actual. Hablamos con los directores de la compañía que nos dicen que su empresa está en alza y en un futuro próximo  tendrá grandes beneficios. Además nos cuentan de forma confidencial  que el presidente tiene previsto lanzar una noticia sorpresa a los accionistas ya que espera capitalizar una parte del superávit obtenido, es decir, va a repartir dividendos.

Tras hacer nuestras propias investigaciones descubrimos que tan solo hay 3 grandes accionistas que estén dispuestos a vender cierta cantidad de acciones, y con ellos llegamos a un acuerdo por el que nos conceden opciones sobre sus acciones a un precio superior al actual. Ya estamos preparados para acumular una línea de acciones con la información de que precisamente por las opciones que hemos suscrito no habrá grandes bloques de títulos a la venta cuando ésta se empiece a volver activa.

Los directores de la empresa están interesados en nuestros planes, tener un mercado activo para sus acciones es algo favorable para el negocio y los accionistas. Así pues están encantados en colaborar y apoyarnos en nuestras operaciones, inflando u ocultando los beneficios de la cuenta de resultados y otros detalles pertinentes.

En este punto llamamos a un profesional que cuente con una exitosa carrera como director de pool y le contratamos primero como nuestro agente de compras y luego como nuestro director de ventas.

Su primer trabajo será comprar tan barato como le sea posible el número de acciones que hemos planeado acumular. Esto lo conseguirá publicando conspicuamente las estadísticas de los resultados de la empresa, que durante los pasados 6 meses han sido pobres. En ese momento venderá al descubierto cierto número de acciones con la esperanza de sacar al público de la acción para poder deprimir el precio más fácilmente. Naturalmente, el momento que escogerá será cuando el mercado en su conjuntos se encuentre en un momento técnicamente débil y el sentimiento del público sea lo más pesimista posible.

Una vez hayamos acumulado las acciones la campaña continúa. Nuestro agente de compras ahora se ha convertido en nuestro director de ventas y  planeará un campaña publicitaria para ello. Difundirá información relativa a la compañía según la cual ésta se está recuperando y al alza. Los informes del presidente de la compañía y su tesorero se manipulará para dar una imagen lo más positiva posible. Correrán rumores favorable sobre la marcha del negocio. La información contable estará preparada para ser difundida a la prensa, los boletines financieros confidenciales o de suscripción, los brokers y los consejeros financieros. Y todo habrá sido planeado de antemano.

No obstante, el principal argumento de venta será la subida de los precios. El principal medio publicitario de la compañía será la cinta de cotización.

En aras de aumentar la actividad y el interés veremos una compra constante de la acción. Las ofertas realizadas por los pequeños operadores serán absorbidas, pero esto no será suficiente, ya que estos vendedores pueden volver en breve como compradores si ven que la acción sigue subiendo de precio. Si aumentan demasiado las compras nuestro director de ventas puede vender un cierto número de acciones para neutralizar una subida demasiado rápida.

Durante todo este tiempo diversas historias publicitarias habrán ido circulando y cada vez aumentará más el interés en la marcha y los asuntos de la compañía. La gente empezará a preguntar a sus amigos si tienen noticias o rumores relacionadas con la empresa. Los brokers recibirán consultas sobre la misma puesto que la campaña publicitaria estará dando sus frutos.

Pero aun nuestro director de ventas no ha podido vender un gran número de acciones. Se ve obligado a mantener el precio de la acciones mientras los operadores van tomando beneficios. algunos especuladores que se ha dado cuenta del avance han vendido acciones al descubierto, y esas ventas deben ser absorbidas. Gradualmente aquellos que vendieron ants se van convirtiendo en potenciales compradores y se les ha de tener en cuenta para añadir sus órdenes de compra cuando sea necesaria su ayuda más adelante.

De hecho, nuestro director de ventas está encantado de alquilar sus acciones a los que venden al descubierto y ha diseñado varias maniobras correctivas para invitar a los cortos a vender, incluso lo hará él mismo contra su propia cartera si considera que es necesario hacerlo para mantener el control de la acción.

A medida que el público se muestra más y más interesado en nuestro producto, el director de ventas tiene el trabajo más difícil. El es el elemento profesional con el que hay que lidiar, incluso ahora que es mucho más difícil distinguir quienes son los miembros del grupo 2 activos en el mercado.

Los rumores están alcanzando cada vez más velocidad de circulación, el público está comprando avariciosamente pensando en el dividendo extraordinario o algún otro “melón” de cualquier clase que se ha anunciado.  El director de ventas empieza a vender acciones de forma temprana, la creciente actividad propicia avances cada vez más rápidos y, consecuentemente, correcciones más severas. Sin embargo cada avance llega más allá que el precedente y el público cada vez se muestra más confiado en que el precio puede seguir subiendo 100 puntos más, que no hay límites a las posibilidades.

El volumen terrorífico de compras es el resultado de todo ello y nuestro director de ventas se deshace de miles de acciones, solo para volverlas a comprar y volverlas a vender una y otra vez. El clímax está cercano. Cerca de 3/4 partes de nuestras acciones ya se han vendido. Ha llegado el gran momento.

La mañana siguiente, los periodicos publicarán la gran noticia de que la dirección de la eempresa ha tomado la decisión de repartir un dividendo extraordinario a los accionistas. El entusiasmo del público explota y nuestro director de ventas se deshace definitivamente de las acciones que le quedaban y su trabajo habrá finalizado.