SE CONFIRMA EL LATERAL. MINI SP 500. SESION DEL 2-10-15 Y PANORAMA PARA LA DEL 2-10-15

Pese a que le costó superar la directriz corta que tenía en la zona, finalmente parece que se confirma que el test a la zona del la b-h del gráfio diario ha fallado y de momento no situamos en una fase lateral, aunque tenga amplio rango. También podría ser que todo el anterior abc fuera una onda «a» y tras otra «b» de grado mayor ahora esté haciendo la «c». Sea como sea habrá que esperar a que se decida a seguir largo o volver a testear los mínimos, algo que de momento no parece que tengan muchas ganas de hacer.

Dimensiones diaria y 120m

La sesión fue complicada y difícil de interpretar, especialmente en su primera parte. Cuando ya se gira el precio y vuelve a tomar la senda alcista fue un poco más fácil, pero nada claro en cualquier caso.

Dimensiónn 2 minutos

Así que para la sesión de hoy sería lógico pensar que tras situarse por encima de la directriz corta siga el camino alcista para completar la supuesta onda c, pero estando dentro de una corrección puede pasar cualquier cosa, así que ojo al parche.

Dimensión 15 minutos

Buen trading a todos.

MINI SP 500. 2015-6-18

Encontronazo con al 50%. MINI SP 500. SESIÓN DEL 17-6-15 Y PANORAMA PARA LA DEL 18-6-15

Primer intento de superar la directriz e 50% del canal y fracaso en el intento. Se puso cierta intención pero al final no se pudo con él. Y eso a pesar del acelerón de las noticias de la Fed, que introdujeron volatilidad para cerrar la sesión.

GRÁFICO DIARIO:  la vela de ayer es bastante elocuente, indecisión  final aunque se puso esfuerzo. Un rango considerable, pero casi sin cuerpo, colas por encima y por abajo y el volumen con un ligero incremento. Incrementándose también la volatilidad, así que de momento seguimos como ayer, a verlas venir y sin tendencia clara en el corto plazo.

Gráfico diario

GRÁFICO 120 MINUTOS: en esta dimensión se ve claramente la indecisión, el aumento de volumen provocado por la Fed y el apoyo en la directriz larga. Se nos lateraliza una vez más la tendencia.

Gráfico 120 minutos

LA SESIÓN DE AYER: sesión complicada, como suelen ser las de noticias de la Fed, con una primera parte bajista, aunque para mi complicada de gestionar. Todo a la espera de las noticias, que dejan una vela alcista con pinta de acumulación, que luego es testeada con una clara disminución del volumen para hacer un nuevo tramo largo que se queda sin fuelle en la zona de 2098 para volver a testear la zona de volumen de las noticias al cierre de sesión.

GRÁFICO 2 MINUTOS

PANORAMA PARA HOY: fuego granead de noticias de calibre medio y alto a las horas habituales.

Pues nada, a ver que se les ocurre hacer hoy. Por el lado largo, testeado o a punto de acabar el test del volumen de las noticias no sería descabellado que si superan 2094, y mejor 2096.75, se confirme una posible tendencia alcista a corto plazo, donde los largos estarán plenamente justificados.

Por abajo la cosa un poco más complicada, sobretodo por el volumen de las noticias que debería perderse para estar tranquilos con las entradas cortas. Así que lo suyo es que el precio pierda  tanto la directriz larga como la zona de 2078 para entrar cortos con cierta tranquilidad.

GRÁFICO 15 MINUTOS

 

UN ADELANTO III

Voy a ir publicando un adelanto de algo en lo que estoy trabajando para ir viendo como va y si queréis me dais vuestra opinión. Pero no voy a dar muchas pistas de quien es su autor.

Pero aun falta por contar una parte de nuestra historia.

Ahora las acciones están en manos del público. Poco a poco una parte del público empezará a vender, y luego otra, y otra. Y cada vez habrá menos órdenes de compra para atender esas ventas y/o sostener el mercado como ocurría durante la campaña alcista. Los profesionales, que han descontado la noticia del dividendo hace tiempo, venden cantidades importantes de acciones al descubierto. El precio empieza a declinar suavemente y poco a poco se empiezan a realizar solicitudes de aumento de los márgenes de garantía, razón por la cual más acciones salen a la venta de manos de aquellos que no pueden o no quieren aumentar sus márgenes. Cuando el precio ha descendido hasta un nivel atractivo para los inversores podremos ver una corrección de la caída propiciada por las compras de éstos, los que habían vendido en descubierto cierran también sus posiciones cortas y los directivos de la empresa es posible que realicen compras para la auto-cartera.

El público está perdiendo. Es decir, los especuladores aficionados que forman parte del público habrán comprado cuando los precios estaban subiendo y vendido durante la caída del precio. Y lo llamativo es que muchos de ellos habrán puesto en práctica esta ruinosa estrategia siguiendo los consejos de los brokers que les aconsejaban «comprad con las noticias y vended en las correcciones».

Hemos descrito este panorama porque, se lo aseguro, operaciones parecidas se plantean y ejecutan prácticamente cada mes.

Si no entendemos como se diseña una campaña para interesarnos y sugestionarnos a la compra de unas determinadas acciones ¿cómo podemos pensar que seremos capaces de coordinar nuestras operaciones en el mercado con las de los profesionales? ¿cómo pretendemos comprar con los profesionales y vender con ellos?

Se suele decir que las acciones suben por su propia fuerza y caen por su propio peso. Salvo que sean soportadas. Creo que esto es cierto y por ellos es tan difícil entender porqué una determinada acción se mantiene activa durante mucho tiempo salvo que haya una poderosa razón detrás de ello.

Pero sigamos con la historia de nuestra acción. Uno a uno los especuladores van vendiendo la acción para tomar beneficios o para entrar en otras compañías. Las acciones moribundas no atraen a los especuladores. Es la compra o la venta persistente de títulos lo que crea actividad y genera demanda. Indudablemente en ese caso hay muchos pools y muchos operadores profesionales interesados al mismo tiempo en las acciones más atractivas, es decir, aquellas acciones en la que operan los profesionales.

La combinación ganadora para nosotros es operar en acciones en las que los profesionales estén activos, que tengan un importante apoyo de uno o mas bancos y sea un hecho notorio que sus beneficios están en alza. En ese caso nuestro principal problema será el «timing», es decir cuando comprar y cuando vender.

Vamos a darle la vuelta a la situación por un momento.

Imaginemos que estamos mirando la escena desde bambalinas. Conociendo lo que se ve desde fuera y conociendo todo lo que se cuece detrás de la escena ¿alguien puede asombrarse de que el público esté siempre del lado perdedor? Se equivocan siempre. Los especuladores amateur se enfrentan a una de las tareas más difíciles que se puedan concebir cuando intentan vencer a las mentes mas agudas y afiladas de Wall Street que están detrás de todo esto. Los especuladores no pueden olvidar nunca el hecho de que los «insiders» normalmente están bien pertrechados de capital y son capaces de soportar pérdidas cuando lo estiman necesario.

En los mercados en liquidación, del tipo de los que se vieron en la segunda mitad de 1930, tanto el dinero inteligente como los grandes especuladores, todo el mundo en general, sufrieron mucho (salvo, claro está, los que se pasaron al lado bajista del mercado). Las maniobras para hacer subir una acción nunca se intentan en un mercado débil o bajista por los profesionales inteligentes. Ocasionalmente alguno intentará, y conseguirá momentáneamente, girar la tendencia para sacar algún beneficio limitado, pero en cuanto que como especuladores profesionales son conscientes de que tarde o temprano necesitarán que alguien les compre las acciones, siempre planean sus estrategias para aplicarlas en un momento en el que el mercado en general sea favorable, tanto desde un punto de vista  técnico como fundamental.

Un general en tiempos de guerra envolverá todos sus movimientos en el secreto más absoluto posible para sorprender al enemigo. Del mismo modo, el general de las finanzas planea sus tácticas de forma tal que el público y los demás operadores no puedan adivinarlas. Hablaremos mucho mas al respecto cuando entremos de lleno a explicar a fondo como interpretar las cotizaciones del mercado, pero ello no es óbice para advertir ya que esa es la clave para entender desde nuestro punto de vista lo que realmente pasa dentro . Los que actuamos comprando y vendiendo pequeños lotes de acciones debemos intentar adivinar lo que los profesionales están haciendo en realidad. Y no podemos saber cual es la intención de los «insiders». Pero podemos ver sus órdenes en la cinta de cotización cuando las ejecutan. Por eso mi súplica a cada uno de ustedes es que no tengan opiniones personales, si no que dejen que sea la acción del mercado quien les diga qué está pasando. Profundizaremos en esta idea más adelante.

No se desanime si ha perdido dinero en el mercado. Prácticamente todo el mundo ha perdido durante 1929 y 1930. Muchos grandes especuladores perdieron todo lo que tenían y tuvieron que empezar de nuevo. Los pools se vieron forzados a liquidar sus posiciones con pérdidas, los bancos reclamaron sus créditos a diestro y siniestro y prácticamente solicitaron su liquidación.

Si no es capaz de soportar una pérdida con calma ¡no opere en los mercados! Este no es un negocio para personas que se desaniman fácilmente. Las pérdidas deben ser aceptadas, el problema es no limitarlas. Nadie puede pretender ser tan experto que nunca tenga pérdida alguna.

Empiece poco a poco y  siéntase satisfecho con unos beneficios razonables. Si desea usted experimentar con las teorías e ideas expuestas en este libro empiece a operar en lotes pequeños. No exagere o se verá sobrexpuesto. Este no es un consejo apetecible, lo se, pero los márgenes y el capital enturbiarán su juicio y confundirán su habilidad como operador. Cuando piense que está suficientemente familiarizado con los aspectos técnicos y puede interpretar los movimientos del mercados –  y sobretodo ¡pueda cortar las pérdidas rápidamente!- entonces, y solo entonces, podrá empezar a especular con paquetes más grandes de acciones. No es ningún demérito ser un pequeño especulador,  y de esa forma el mercado seguirá abierto para usted durante muchos años todavía.

Y otra cosa importante. La visión de todos nosotros está fuera de perspectiva dados los acontecimientos vividos durante la depresión y grandes caídas bursátiles de 1920 y 1930. Muchas de las actitudes mentales forjadas en dichos años necesitan ser reajustadas para los años venideros. Los principios más importantes que podrán encontrar en este libro son, según mi criterio, confiables, pero para ello nuestra mente debe mirar al mercado de otra forma. Debemos sintonizar nuestros poderes de percepción mirando a los años que vienen, y no empeñarnos en comparar cada aspecto con lo ocurrido en nuestro reciente pasado.

Surgirán nuevas condiciones. Nacerá un nuevo público para el trading. Como siempre el antiguo ciclo de grandes subidas y profundas caídas del precio volverá a ponerse en marcha. Veremos momentos de sobrecompra y dramáticos momentos de sobreventa. Y el público desinformado, el estúpido público, volverá a comprar cuando el precio esté alto y a vender cuando esté bajo. Volveremos a ver acudir a los especuladores a las casas de brokerage  para comprar  generosamente acciones a las manos fuertes de Wall Street en el momento incorrecto.

Es posible que la manipulación y maniobras del dinero inteligente requiera de la cooperación de un público nuevo y mayor, pero sus métodos seguirán siendo siempre los mismos.

Una última cosa y podremos girar página y entrar de lleno en el estudio de la lectura del mercado. Si usted no está dispuesto a estudiar, no está suficientemente interesado en investigar y analizar el mercado de acciones, le recomiendo encarecidamente que se convierta en un inversor a largo plazo, que compre buenas acciones y las mantenga, pues de otro modo su éxito como especulador será nulo.

UN ADELANTO I

Voy a ir publicando un adelanto de algo en lo que estoy trabajando para ir viendo como va  y si queréis me dais vuestra opinión. Pero no voy a dar muchas pistas de quien es su autor.

ESPECULACIÓN CON ACCIONES

Antes de lanzarnos de lleno al estudio del objeto principal de este libro, vamos a revisar sus fundamentos, nuestro ABC.

¿Que es el mercado de acciones?

Es, simplemente, un mercado para el intercambio de certificados de participación en el capital de una empresa por dinero, o dinero por certificados. En el mundo de la especulación con valores, los certificados de acciones ocupan el mismo lugar que, digamos, los abrigos y trajes en el mercado de la moda y la confección: son las mercancías que tienen que ser compradas y vendidas para obtener un beneficio. Mientras que el sastre tiene que comprar tela con la que confeccionar sus mercancías, el “manufacturero” financiero (llamado “emisor” o “banquero”) busca continuamente oportunidades de crear certificados de acciones. Muchos planes de refinanciación han sido iniciados por la comunidad financiera simplemente cuando sus estanterías se han visto desnudas de mercancía. Deben vender acciones o de lo contrario no obtienen beneficios.

Además de los manufactureros hay otros que no son emisores, pero actúan como distribuidores de las acciones; y otros que limitan su negocio a comprar y vender por su propia cuenta estas acciones.

Cuando una acción común posee cierta calificación se admite a cotización en la New York Stock Exchange (NYSE). Además hay miles de valores admitidos a cotización en otras bolsas. Nosotros centraremos nuestro estudio a las acciones que se negocian en la NYSE, aunque los principios que se van explicar son de aplicación a prácticamente cualquier situación de especulación.

¿Quién compra y vende las acciones cotizadas? Podemos agruparlos en tres categorías:

1.- Inversores buscando rendimientos. Instituciones (compañías de seguro, corporaciones industriales, trust, etc.) Bancos de inversión.

2.- Especuladores, oficinas de broker y otros miles de aficionados que negocian con la esperanza de conseguir hacer dinero; y también podemos incluir en esta categoría a determinadas empresas y trust.

3.- Operadores profesionales, traders de parquet de las bolsas, pools, Bancos de inversión, y otros especuladores inteligentes.

A nosotros nos interesa fundamentalmente tratar de los integrantes de los grupos dos y tres, que podemos denominar los especuladores. El grupo primero, los inversores, posiblemente no compran ni una fracción ínfima de las acciones que pueden negociarse en cualquier mercado bursátil en un solo día. Tengan en cuenta que durante un día de actividad bursátil se negocian 150.000 acciones de United States Steel common a un precio medio de 200$ por acción, lo que supone un total de 30.000.000 $. Para hacernos una idea de la magnitud del valor de las acciones cotizadas en la NYSE, les recuerdo que en noviembre de 1930 se han perdido cerca de cuarenta mil millones de dólares del valor de dichas acciones representado por el precio a que dichas acciones fueron vendidas solo apenas un año antes.

Estoy insistiendo en esto porque si queremos comprender la importancia que la especulación tiene en nuestro actual panorama financiero debemos darnos cuenta de la gigantesca tarea con la que carga la actividad especulativa.

Las acciones en manos de los accionistas de la compañía UNITED STATES STEEL CORPORATION, como informaba el 30 de septiembre de 1930, ascendía a 7.056.679 títulos, que suponían el 81,04% de su capitalización. Si lo comparamos con el capital en manos de los accionistas el 30 de septiembre de 1929, que era del 74,75 % nos muestra un incremento inusual durante un año, que no duden que fue fruto de operadores marginales adquiriendo estas acciones durante y después de la ruptura del mercado.
Así mismo el 30 de septiembre de 1930 había 1.612.599 acciones en manos de brokers y especuladores. Compárese con los 2.034.512 acciones que había en 1929. En otras palabras, asumiendo un precio medio de 150 $ por acción, y una oferta media flotante de cerca de 2.000.000 de acciones, que fue la media de los cuatro años anteriores a 1930, pueden apreciar que tan sólo los especuladores y brokers negociaron alrededor de 300.000.000 $ en acciones ordinarias de UNITED STATES STEEL CORPORATION.
Muchas compañías se mostraron orgullosas del aumento de accionistas durante 1930. E.I. DUPONT de Menours and Company, una de las más conspicuas de ellas, revelaron el interesante hecho de que el número de sus accionistas se había incrementado de 24.134 a 32.683 en octubre de 1930. Estos accionistas suscribieron una media de 28 acciones cada uno. No se dijo nada, por supuesto, de si dicho incremento se había provocado, como en Steel y otras compañías, en gran medida gracias al gran número de intervinientes del mercado del grupo dos que se convirtieron en inversores involuntarios durante la caída de los precios.

¿Cuántos de estos inversores accidentales se convirtieron de nuevo en especuladores cuando el precio de la acción subió? Les dejo a ustedes planteado el problema para que lo resuelvan por sí mismos. No obstante, estoy seguro que miles de personas que dicen hoy: “nunca más especularé, solo compraré acciones para invertir después de esto” habrán olvidado muy pronto su año depresivo y volverán a por más beneficios… o más castigo.

El mercado de acciones es la gran caldera de las esperanzas, deseos y desesperaciones de los especuladores. Si no fuera por los especuladores no existiría un mercado activo de acciones. Si no fuera por los especuladores, América no estaría donde está, a la cabeza de los países industriales del mundo. Podemos deplorar la especulación, pero si no fuera por esta fuente de dinero para las acciones, usted y yo no disfrutaríamos en buena parte del confort y lujo que hoy consideramos necesarios.

Los especuladores mueven la pelota hasta alcanzar la meta, es decir, los especuladores cargan con las acciones hasta que finalmente acaban en los profundos bolsillos de los inversores.

Sabemos que hay una batalla constante entre los profesionales del grupo tres y los aficionados del grupo dos, también conocidos como “el público”.

El público es el cliente al que el profesional o el financiero espera vender sus productos. Así como la vida comercial es una competición, también lo es el mundo de la especulación. El público especulador espera hacer dinero negociando en acciones de forma rápida, golpeando y huyendo, haciendo escalping, mientras que el beneficio de los profesionales está en diseñar sus maniobras de la forma más científica posible para que el público especulador adquiera las acciones que previamente adquirieron ellos a un precio más bajo.

La cuestión es que si los que constituimos el público no tenemos una clara idea de porqué existen los profesionales y como operan, no podemos esperar ganarlos o simplemente equipararnos a ellos.