¿Manipulaque?… nada, ideas conspiranoicas.

Sin desperdicio el artículo que publica hoy Daniel Grasso en Elconfidencia.com: «¿Cómo influir sobre el debate público? 22 empresas del Ibex financian 11 ‘think tanks'», en el que analiza cómo las principales empresas del IBEX se esfuerzan en financiar a los grandes creadores de opinión y argumentarios. Destaco estos párrafos (pero no os perdais las infografías):

«Marcar la agenda pública, influir en la política, alimentar el debate nacional. Así se podría resumir el (teórico) (el subrayado es mio) papel de los think tanks, laboratorios de ideas atraen los intereses de las mayores empresas del país. A pesar de que estas entidades no tienen en España el prestigio de las grandes organizaciones norteamericanas, los pesos pesados de la Bolsa las quieren tener cerca. Hasta el punto de que 11 de los 48 think tanks nacionales más importantes consiguen copar la inversión de 22 empresas del Ibex 35, según revela el análisis de los datos públicos de estas escuelas de pensamiento.

La Caixa, el Banco Santander y Telefónica apoyan a siete think tanks cada uno, convirtiéndose así en las empresas del Ibex más implicadas en este sector. Entre los ‘laboratorios de ideas’, los que más respaldo consiguen desde las grandes cotizadas son El Cercle de Economía y el Círculo de Empresarios. Esta información se sistematiza por primera vez gracias al rastreo realizado por Jaime González Capitel, estudiante FullBright en la Universidad de Georgetown y autor de Open Policy Research, y al análisis y la visualización de El Confidencial.

(…)

«La ciudadanía puede, con razón, mirar con desconfianza las vinculaciones entre los intereses económicos de un think tank y sus intereses políticos», apunta por su parte Elena Costas, investigadora postdoctoral en el Departamento de Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona e integrante de Politkon, un proyecto independiente de académicos y profesionales de las ciencias sociales. Pero, explica, la relación no es mala de por sí: «Las grandes empresas no tienen intereses tan claros y coordinados como a veces podemos sospechar -las políticas de donación y financiación suele estar más guiadas por el deseo de tener una buena imagen-«. Además, «para las organizaciones menos independientes, como las dedicadas a la representación de intereses -es decir, los lobbies- sí existe una intencionalidad para convencer al público, pero cuando hay suficientes grupos compitiendo por la influencia en última instancia se consigue que el nivel del debate mejore».

Pues nada mientras siga siendo una influencia «teórica» y la relación no sea «mala de por si», aquí miel sobre ojuelas. Me quedo «mucho más tranquilo».

Leer más:  Ibex 35: ¿Cómo influir sobre el debate público? 22 empresas del Ibex financian 11 think tanks. Noticias de España  http://goo.gl/58iKKL

Deja una respuesta