PSICOLOGIA DEL TRADING (6). Dr. Brett N. Steemberger

 COMUNICACIÓN Y METACOMUNICACION

Un tema permanente en psicología es la diferencia entre comunicación y metacomunicación. Comunicación se refiere a lo que dicen las personas, los significados que quieren expresar. Metacomunicación se refiere al lenguaje corporal que acompaña a la comunicación, la forma en que se dice algo.  La metacomunicación influye en la percepción del oyente. Muchos desacuerdos surgen a partir de la discrepancia entre la comunicación y la metacomunicación de una persona. Cuando se dice que las personas tienen buenas habilidades sociales, por lo general se refiere a que están acostumbradas a descifrar las metacomunicaciones de los demás, representadas por el lenguaje corporal, el tono de la voz, los matices del discurso y características similares.

El proceso de poner atención a los indicios e ir corrigiendo el discurso debería ser familiar para los traders. Los individuos socialmente hábiles no pueden predecir las preferencias de sus compañeros, pero pueden estar atentos a las metacomunicaciones que revelan esas preferencias y los respectivos cambios que vayan surgiendo. El sello distintivo del comunicador hábil y el trader de éxito no es la capacidad de mirar una bola de cristal, sino la agudeza.

Las comunicaciones de un mercado corresponden a sus movimientos a lo largo del tiempo: alza del 10% en tres semanas, bajada de 5 puntos en la última hora y así sucesivamente. Las metacomunicaciones del mercado describen cómo se realizan estos movimientos: gradual o repentinamente, a un alto o bajo volumen y volatilidad, con una mayoría de las acciones participando o no participando, etc. Gran parte de lo que denominamos análisis técnico es un esfuerzo por descifrar las metacomunicaciones del mercado.

Los operadores expertos en leer las pantallas de cotizaciones al detalle parecen ser individuos que han estado inmersos en el mercado el tiempo suficiente como para poder descifrar las sutiles variaciones de impulso, aceleración y volatilidad que preceden a los movimientos de tendencias. Esto parece corresponder especialmente a los traders de los pits, que hacen movimientos pequeños en cuestión de segundos. Con tendencias tan breves, no hay oportunidad de elaborar análisis estadísticos. En cambio, los traders llegan a estar sumamente adaptados a las sutiles metacomunicaciones de la sala: la actividad del trading, el flujo y reflujo del volumen en las áreas de operaciones, las rápidas variaciones en la oferta y la demanda, los patrones de actividad entre los grandes y pequeños actores del mercado. No es de extrañar que muchos traders de los pits al principio tengan dificultades al pasar a otros espacios. Sin sus bases de datos -esas metacomunicaciones que guían su sentido interno de ritmo e impulso, en los mercados- quedan temporalmente sin timón.

Tan importante como el qué hace el mercado es el cómo lo está haciendo. Los mercados son como las personas: señalan cambios en sus estados anímicos con variaciones en la metacomunicación. A estos cambios sutiles Steemberger los llama “palanca de cambios”.

Lo que los traders ven en la pantalla es la conversación que sostiene el mercado con ellos. Al igual que los psicólogos, los traders desean estar atentos al tono y ritmo de las comunicaciones y no sólo al significado literal.

LA COMUNICACION CORPORAL DEL TRADER.

Los traders tienen su propio lenguaje corporal y analizarlo puede ser muy provechoso. Los traders constantemente están comunicando, incluso cuando están en silencio. Sus expresiones faciales, las posturas corporales y los gestos son todas formas de comunicar su estado emocional al mundo exterior.  Lamentablemente la mayoría de los traders no prestan atención al cuerpo y, por lo tanto, no son conscientes de estas valiosísimas fuentes de información.

Las metacomunicaciones del cuerpo de una persona son fundamentales, ya que a menudo el cuerpo sabe cosas que la mente desconoce. O, mejor dicho, nosotros procesamos el mundo de forma no verbal antes de percibirlo a través del lenguaje. Si podemos leer nuestro propio lenguaje corporal, podemos lograr un mejor conocimiento de lo que pasa en la Mente 2.

La mayoría de las personas pueden identificar momentos en que sus cuerpos sabían algo antes de que tuvieran conciencia de ese conocimiento. La mayoría de las veces sólo lo atribuyen a la intuición. No reconocen que sus cuerpos funcionan guiados por una mente diferente de aquella con la que se identifican conscientemente. Esta mente no verbal, orientada a la acción y basada en la emoción, nos daría constantemente información de enorme utilidad si sólo pudiéramos prestar atención a las (meta)comunicaciones.

El tema de la metacomunicación corporal parece bastante místico y, no obstante, está respaldado por una gran cantidad de investigación en el campo de la neuro ciencia cognitiva. Las personas, de hecho, saben muchas cosas que su mente no percibe.

Nuestra conciencia opera con un ancho de banda demasiado lento como para permitir el procesamiento efectivo de la información en situaciones peligrosas.  Al unir los canales motores a un procesador mental más rápido, la naturaleza le provee de una capacidad altamente adaptable para pasar por alto el pensamiento lento y actuar con rapidez para “salvarse”.

Norretranders se refiere a la mente consciente como una “ilusión de usuario”, ya que genera la ilusión de que controla el comportamiento de una persona, cuando por lo general no ocurre así. El término “ilusión de usuario” proviene del mundo de la informática. Para los legos, parecería que la interfaz de usuario, como Microsoft Windows, controla el ordenador cuando, de hecho, las operaciones del ordenador están ocurriendo a un nivel  inferior de la interfaz, en el mundo binario del código máquina.

Si nuestra mente consciente se limita a reportar nuestras acciones y no es quien las inicia, surge una pregunta incómoda: ¿cómo de exactos son los registros de nuestra experiencia consciente?, ¿puedo confiar en mi propia mente? Aquí, la innovadora investigación de Michale Gazzaniga y Joseph LeDoux es particularmente importante.

 Gazzaniga concluye de sus investigaciones, incluidas en su libro “The Mind’s Past” (El pasado de la mente), que la mente consciente verbal es, en realidad, un intérprete. La mente de las personas, afirma Gazzaniga, no muestra los datos sin procesar sobre el mundo. Al contrario, las descripciones conscientes y verbales del mundo son interpretaciones tomadas de datos más básicos que se registran a niveles no verbales. Lo que una persona percibe  de manera consciente es una construcción sobre los fenómenos, no fenómenos en sí.

Algunos podrían decir que esta línea de investigación destruye el entendimiento de la razón humana. Si no puedo confiar en mi mente ¿cómo puedo llegar a conocer el mundo? Una conclusión tan escéptica no está justificada.  No es que los seres humanos carezcan de razón, sino que la razón humana está formada por mucho más que la experiencia consciente y verbal.

Un fenómeno similar podría ocurrir en el dominio del mercado. Si bien es reconfortante confiar en los consejos de los expertos del mercado, no existe sustituto para el conocimiento profundo que proviene de sumergirse en los patrones del mercado.

Esto ayuda a explicar por qué el desarrollo del enfoque y la concentración a través de rituales diarios de estudio del mercado es un tema común entre aquellos que han formado traders exitosos. Sólo cuando nos sumergimos diariamente en el mercado es posible contar con la base de información que necesita la mente subconsciente para distinguir los acontecimientos normales de los anormales. El psicólogo Dean Keith Simonton ha resumido la investigación sugiriendo que la grandeza en cualquier esfuerzo requiere 50.000 bits de información. Un almacén de conocimiento como ése sólo se puede adquirir a través de años de intenso estudio. El trader medio, que entra y sale de diferentes estados mentales, no está muy bien equipado para mantener el esfuerzo. Si la inmersión es fundamental para descifrar las metacomunicaciones de los mercados -como lo es para aprender un idioma- no es de extrañar que los traders que reaccionan emocionalmente no logren dominar los mercados. La atención que ponen en sí mismos compite con el procesamiento de la información sutil que es necesaria para sentar las bases de la pericia en el trading.

El científico cognitivo Axel Cleeremans y sus colegas de Bruselas creen que todo el conocimiento está organizado de manera gradual en la conciencia, comenzando como conocimiento tácito e implícito y moviéndose por los distintos niveles de reconocimiento hasta tomar una forma totalmente explícita y verbal. Gran parte del aprendizaje comienza como conocimiento implícito: las personas adquieren conocimientos y habilidades, pero no pueden verbalizar lo que han adquirido. El aprendizaje implícito, afirma, capta cómo las personas adquieren el lenguaje, memorizan rostros e interiorizan las normas de interacción social.

Los traders pueden conocer aspectos del mercado sin ser capaces necesariamente de verbalizarlos. Si leer las comunicaciones y metacomunicaciones de un mercado es como leer las interacciones sociales, no debería sorprender que los traders que se inician sean tan limitados en sus lecturas como lo podría ser un niño en situaciones sociales. Más aún, probablemente su primer reconocimiento de los patrones en el mercado se manifieste más tácita e implícitamente que explícita y verbalmente.

¿Son necesariamente exactos esos conocimientos? Tal vez no. Pudiera ser que la mente verbal y explícita intente dar sentido a lo que el trader está experimentando de manera tácita. Los patrones de Gann, Elliott, los osciladores y los gráficos en los que confían muchos traders son explicaciones generales para su comprensión sensible, ayudándoles a dar sentido a sus experiencias. Sin embargo, las explicaciones pueden tener poca relación con la realidad subyacente. Suplen más una necesidad psicológica –la necesidad que tienen los traders de coherencia- que una epistemológica.

En términos de trading, las distintas teorías de gráficos, los análisis de indicadores, el comportamiento cíclico y las ondas pueden estar más relacionados con la forma en que los traders describen sus acciones que con sus comportamientos y comprensiones reales.

Si esta línea de investigación y razonamiento tiene validez, apunta a un dilema central de la psicología del trading: al mismo tiempo que los traders necesitan reducir las reacciones emocionales que sesgan el procesamiento de la información, necesitan estar atentos para percibir las tendencias percibidas captadas por su conocimiento implícito. Por un lado, si el general del campo (el hemisferio izquierdo) es en exceso sensible a los datos acumulados por los centinelas y exploradores (el hemisferio derecho) será difícil seguir un plan de ataque. Por otro lado, si el general ignora a los exploradores, hay un riesgo de no poder actualizar esos planes de ataque cuando se presenten realidades distintas. Aprender a distinguir entre las distorsiones de la agitación emocional y el conocimiento tácito de nuestro cuerpo –mantenernos abiertos a la experiencia sin pedernos en ella- es tal vez el mayor desafío al que se puede enfrentar un trader al cultivar su perica en el trading.

LA MENTE Y SU PERCEPCIÓN DE LA COMPLEJIDAD DE LOS MERCADOS.

Esto nos lleva a un segundo dilema, quizás incluso más problemático. Los patrones de los mercados pueden ser menos claros –más matizados y complejos- que el lenguaje que utilizan  los traders para describirlos.

Los intentos para describir los mercados en términos de patrones de “hombro-cabeza-hombro”, “doble techo y doble suelo” y “cuñas ascendentes” captan los contornos generales de la acción del precio – lo que se ha denominado comunicaciones del mercado- pero difícilmente captan los contextos donde ocurrió la acción (metacomunicaciones).

Lo poco afinado y específico del leguaje que describe la acción del mercado sugiere que la respuesta a este dilema no es el descubrimiento de un mejor indicador, patrón gráfico o enfoque técnico analítico. 

Es parecida la dificultad para expresar en palabras la pericia en otros campos de la actividad humana. Los juzgadores de ajedrez, los jugadores de fútbol y lo corredores de coches, con frecuencia saben cuál es la jugada que deben hacer sin que ello implique un proceso de razonamiento explícito. Esta puede ser una razón convincente para la utilización del leguaje de las matemáticas por encima de la expresión  verbal normal para captar lo que entendemos del mercado.

Es lamentable que muchos defensores del modelado estadístico nieguen toda función de la intuición en los mercados, y que muchos traders intuitivos eviten las matemáticas. Steembarger tiene la convicción de que ambos existen en una relación recíproca que es fundamental para el trading productivo.

Al traducir esta experiencia, traduciendo la resistencia y facilidad de movimiento en términos del TICK Compuesto de la NYSE y nuevas alzas y bajadas a corto plazo en una cesta de acciones, puedo intentar crear un modelo de training más general a partir de lo que descubren nuestras percepciones. De esta forma, profundizamos nuestro aprendizaje al captar e forma explícita nuestros entendimientos intuitivos básicos. No es posible agotar la pericia ni las habilidades  de una actividad humana con la mera descripción verbal o incluso con reglas cuantitativas, pero no hay duda de que el paso de un conocimiento más tácito a uno más explícito ofrece un mayor control sobre el trading.

De hecho, esta es la conclusión de Cleeremans con respecto a la función de la conciencia. Las personas han desarrollado la capacidad de reconocimiento explícito para facilitar una mayor flexibilidad y control de sus acciones. Cuando los traders pueden expresar el entendimiento percibido como reglas de trading sistematizadas, conservan el valor de su conocimiento subjetivo, al tiempo que logran cierta distancia de la distracción y distorsión de las respuestas emocionales. Los traders con más éxito que ha observados Steembarger han sido observadores intuitivos del mercado que han podido expresar sus intuiciones como reglas y que luego operan siguiendo esas reglas. Sus reglas parecen saber qué hacer en el mercado antes de que ellos mismos lo sepan.

CONCLUSION

La idea de que los traders saben más de lo que saben  que saben en los mercados se ajusta bastante bien al enfoque orientado a soluciones para el trading que describimos anteriormente. El mejor trading refleja el conocimiento tácito de los traders, y sobre esta base desarrollan y cultivan sus conocimientos especializados y su pericia. Aunque resulte instructivo revisar errores en las entradas, salidas y en la gestión de dinero, la simple eliminación de los errores no hará al maestro. Más bien, al descubrir lo que uno sabe tácitamente y traducirlo a reglas explícitas es posible establecer patrones personales para el éxito.

Estos patrones se consolidan mejor a través de experiencias emocionales potentes. La repetición pura es valiosa para la adquisición de nuevos patrones de acción, pero la experiencia vívida de un nuevo patrón se registra de manera más permanente que la simple repetición verbal.  Si el aprendizaje – esa transición del conocimiento tácito a uno más explícito- se puede acelerar a través de medios emocionales, entones las crisis pueden ser una gran herramienta de aprendizaje tanto para la vida como para el trading.

Otro libro esencial de psicotrading. El primer libro del Dr. Brett N. Steemberger, psicoterapetua y trader, nos explica las principales psicopatologías del trader, y nos da las fórmulas para solucionarlas: el trading desde el diván. Resumen de sus principales ideas para abrir boca a la lectura del libro, donde los abundantes ejemplos hacen que la profundización en los temas quede a años luz de estos resúmenes. http://www.mcapitaleditorial.com/bolsa-intradia-a/0006/ficha/Psicolog%C3%ADa-del-trading.-Herramientas-y-t%C3%A9cnicas-para-abordar-los-mercados.html

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