UN ADELANTO II

Voy a ir publicando un adelanto de algo en lo que estoy trabajando para ir viendo como va  y si quereis me dais vuestra opinión. Pero no voy a dar muchas pistas de quien es su autor.

Primero, echemos un vistazo más detallado al Grupo Tres y disecionemoslo a fin de distinguir entre varios tipos de sus componentes. Los bancos de inversión (o cualquier organización bancaria que emite o adquiere acciones y bonos de quien necesita capital) es el productor y distribuidor. Como podemos ver, es como un sastre que vende los trajes que previamente ha confeccionado.

El fabricante de acciones y bonos puede utilizar de tanto en tanto otros distribuidores, vendedores especializados (pool operators), y puede utilizar cierto número de agentes de ventas para que vendan por él a lo largo del mundo. Con frecuencia cuentan con la ayuda de los brokers y su legión de agentes comerciales (customer’s men). Los operadores de pools acumula acciones cuando, según su criterio, están baratas, con la expectativa de venderlas luego al público a precios más altos.

Además de estos miembros del grupo de los especuladores profesionales, hay muchos operadores individuales muy importantes, que compran y venden acciones por su propia cuenta, que dependen de su propia financiación, habilidad y juicio para conseguir beneficios de sus operaciones de compraventa, por no decir nada de todas las otras personas que desempeñan funciones relacionadas con la especulación pero cuyas actividades no son objeto de nuestro estudio. Las ramificaciones del sistema de creación y distribución de acciones y bonos es probablemente el más complicado e intrincado de todos los sectores comerciales.

En algunas ocasiones al profesional se le denomina especialista.

Un fabricante de accesorios de baño puede necesitar conseguir capital con la que construir una nueva planta, pero antes de emitir más acciones llama al profesional de la industria financiera.  Este especialista puede aconsejarle que antes de lanzar una nueva emisión sería aconsejable contar con un mercado más activo en las acciones actuales de la compañía  para así poder colocar la nuevas acciones a un precio más alto. De esta forma, los planes se han elaborado de forma similar a los del fabricante en el lanzamiento de la nueva línea de producto, los accesorios de baño.

El profesional también puede ser llamado por un grupo de suscriptores de una gran cantidad de acciones de una compañía que desean vender sus acciones, pero que no pueden hacerlo simultáneamente sin hacer caer el precio de la acción. El profesional se encargará de vender estas acciones al público, y el encargo de sus clientes puede ser que estos obtengan un determinado precio medio por sus acciones.

Un determinado número de profesionales puede actuar conjuntamente -formar un pool- con la intención de adquirir una cantidad de acciones con la idea de que luego podrá distribuirlas al público a un precio mayor.

Una compañía puede querer conseguir el control de otra compañía mediante la adquisición de sus acciones en el mercado abierto. Puede que necesite, por ejemplo, solo 50.000 acciones para tener una mayoría de control. Para ello pueden contratar a un profesional que actúe como agente de compra. Pero en ese caso su táctica será la contraria a la anterior. Se tratará de comprar barato en lugar de vender caro. Así que su estrategia servirá para hacer bajar el precio de la acción y así convencer al público que las venda.

Hay muchos ejemplos que justifican la existencia de los profesionales. Lo que debemos tener siempre en cuenta es que el negocio de la comunidad financiera profesional es vender acciones al público. Que siempre hay un propósito detrás de cada operación de un profesional, que puede ser simplemente una campaña en su propio beneficio o puede ser un calculado plan para captar capital para la industria.  En cuanto tengamos claro que los profesionales nos ven como sus clientes en lugar de como sus socios podremos entender a que debemos enfrentarnos para obtener beneficios especulando con acciones o, incidentalmente, invirtiendo en acciones.

Pero volvamos un momento atrás para que veamos los métodos con los que el profesional puede alcanzar sus fines.

Asumamos, a título de ejemplo, que uno cuántos de nosotros creemos que la acción ordinaria de Amalgamated Motor Car Company está barata al precio actual. Hablamos con los directores de la compañía que nos dicen que su empresa está en alza y en un futuro próximo  tendrá grandes beneficios. Además nos cuentan de forma confidencial  que el presidente tiene previsto lanzar una noticia sorpresa a los accionistas ya que espera capitalizar una parte del superávit obtenido, es decir, va a repartir dividendos.

Tras hacer nuestras propias investigaciones descubrimos que tan solo hay 3 grandes accionistas que estén dispuestos a vender cierta cantidad de acciones, y con ellos llegamos a un acuerdo por el que nos conceden opciones sobre sus acciones a un precio superior al actual. Ya estamos preparados para acumular una línea de acciones con la información de que precisamente por las opciones que hemos suscrito no habrá grandes bloques de títulos a la venta cuando ésta se empiece a volver activa.

Los directores de la empresa están interesados en nuestros planes, tener un mercado activo para sus acciones es algo favorable para el negocio y los accionistas. Así pues están encantados en colaborar y apoyarnos en nuestras operaciones, inflando u ocultando los beneficios de la cuenta de resultados y otros detalles pertinentes.

En este punto llamamos a un profesional que cuente con una exitosa carrera como director de pool y le contratamos primero como nuestro agente de compras y luego como nuestro director de ventas.

Su primer trabajo será comprar tan barato como le sea posible el número de acciones que hemos planeado acumular. Esto lo conseguirá publicando conspicuamente las estadísticas de los resultados de la empresa, que durante los pasados 6 meses han sido pobres. En ese momento venderá al descubierto cierto número de acciones con la esperanza de sacar al público de la acción para poder deprimir el precio más fácilmente. Naturalmente, el momento que escogerá será cuando el mercado en su conjuntos se encuentre en un momento técnicamente débil y el sentimiento del público sea lo más pesimista posible.

Una vez hayamos acumulado las acciones la campaña continúa. Nuestro agente de compras ahora se ha convertido en nuestro director de ventas y  planeará un campaña publicitaria para ello. Difundirá información relativa a la compañía según la cual ésta se está recuperando y al alza. Los informes del presidente de la compañía y su tesorero se manipulará para dar una imagen lo más positiva posible. Correrán rumores favorable sobre la marcha del negocio. La información contable estará preparada para ser difundida a la prensa, los boletines financieros confidenciales o de suscripción, los brokers y los consejeros financieros. Y todo habrá sido planeado de antemano.

No obstante, el principal argumento de venta será la subida de los precios. El principal medio publicitario de la compañía será la cinta de cotización.

En aras de aumentar la actividad y el interés veremos una compra constante de la acción. Las ofertas realizadas por los pequeños operadores serán absorbidas, pero esto no será suficiente, ya que estos vendedores pueden volver en breve como compradores si ven que la acción sigue subiendo de precio. Si aumentan demasiado las compras nuestro director de ventas puede vender un cierto número de acciones para neutralizar una subida demasiado rápida.

Durante todo este tiempo diversas historias publicitarias habrán ido circulando y cada vez aumentará más el interés en la marcha y los asuntos de la compañía. La gente empezará a preguntar a sus amigos si tienen noticias o rumores relacionadas con la empresa. Los brokers recibirán consultas sobre la misma puesto que la campaña publicitaria estará dando sus frutos.

Pero aun nuestro director de ventas no ha podido vender un gran número de acciones. Se ve obligado a mantener el precio de la acciones mientras los operadores van tomando beneficios. algunos especuladores que se ha dado cuenta del avance han vendido acciones al descubierto, y esas ventas deben ser absorbidas. Gradualmente aquellos que vendieron ants se van convirtiendo en potenciales compradores y se les ha de tener en cuenta para añadir sus órdenes de compra cuando sea necesaria su ayuda más adelante.

De hecho, nuestro director de ventas está encantado de alquilar sus acciones a los que venden al descubierto y ha diseñado varias maniobras correctivas para invitar a los cortos a vender, incluso lo hará él mismo contra su propia cartera si considera que es necesario hacerlo para mantener el control de la acción.

A medida que el público se muestra más y más interesado en nuestro producto, el director de ventas tiene el trabajo más difícil. El es el elemento profesional con el que hay que lidiar, incluso ahora que es mucho más difícil distinguir quienes son los miembros del grupo 2 activos en el mercado.

Los rumores están alcanzando cada vez más velocidad de circulación, el público está comprando avariciosamente pensando en el dividendo extraordinario o algún otro “melón” de cualquier clase que se ha anunciado.  El director de ventas empieza a vender acciones de forma temprana, la creciente actividad propicia avances cada vez más rápidos y, consecuentemente, correcciones más severas. Sin embargo cada avance llega más allá que el precedente y el público cada vez se muestra más confiado en que el precio puede seguir subiendo 100 puntos más, que no hay límites a las posibilidades.

El volumen terrorífico de compras es el resultado de todo ello y nuestro director de ventas se deshace de miles de acciones, solo para volverlas a comprar y volverlas a vender una y otra vez. El clímax está cercano. Cerca de 3/4 partes de nuestras acciones ya se han vendido. Ha llegado el gran momento.

La mañana siguiente, los periodicos publicarán la gran noticia de que la dirección de la eempresa ha tomado la decisión de repartir un dividendo extraordinario a los accionistas. El entusiasmo del público explota y nuestro director de ventas se deshace definitivamente de las acciones que le quedaban y su trabajo habrá finalizado.

 

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